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¿Qué es el trauma infantil?

  • Puede resultar de experiencias difíciles en la infancia. A veces se les denomina experiencias adversas de la infancia. Estos pueden ser:
  • Abuso emocional, físico o sexual
  • Tener un familiar con una enfermedad mental grave
  • Ver violencia
  • Abuso de sustancias por parte del cuidador
  • Separación o divorcio de los padres
  • Vivir desastres naturales y accidentes
  • Experimentar una enfermedad grave
  • Otros eventos que amenazan la seguridad y el bienestar del niño

¿Cómo puedo saber si mi hijo está estresado debido a un trauma?

Puede ser difícil saber si su hijo tiene problemas para lidiar con un evento traumático. Si los eventos causan demasiado estrés, su hijo puede mostrar algunos de estos signos:

  • Estar inusualmente enojado, asustado o triste
  • Tener pesadillas o revivir el evento a través del juego
  • Evitar personas o lugares que le recuerden a su hijo del evento
  • Sensación de entumecimiento o shock
  • Estar muy cansado la mayor parte del tiempo
  • Quejarse de dolores o molestias sin una razón clara
  • Sentirse impotente o desesperanzado

¿Qué tan común es el trauma infantil?

Desafortunadamente, el trauma ocurre con frecuencia. Algunos niños y familias pasan por más de un trauma. Esto puede dificultar la recuperacion.

¿Cómo puede afectar la salud el trauma infantil?

Los eventos traumáticos continuos o frecuentes pueden causar estrés severo. Esto se llama estrés toxico. El estrés toxico puede afectar el desarrollo del cerebro y la salud de un niño, lo que lleva a:

  • Dificultad para aprender y hacer trabajo escolar 
  • Comportamientos agresivos o de oposición
  • Dificultad para hacer amigos
  • Dificultad para luchar contra infecciones
  • Abuso de drogas, de alcohol y de fumar
  • Problemas de salud mental como ansiedad o depresión
  • Condiciones de salud como enfermedades cardíacas o pulmonares

¿Cómo puedo proteger a mi hijo de los efectos de trauma?

Hay cosas que puede hacer para proteger a su hijo. Los niños son muy fuertes y pueden recuperarse.  

A veces las familias pueden cuidarse unos a otros y empezar a sentirse mejor. Otras veces, puede ser útil usar recursos en su comunidad, tal como:

  • Hablar con un médico, consejera escolar o guía spiritual o religioso
  • Buscar la ayuda de un terapeuta u otro proveedor de salud mental capacitado en trauma infantil y familiar
  • Buscar el apoyo de familiares y amistades
  • Ayuda financiera, de vivienda, empleo, nutrición u otra ayuda estatal o de la comunidad
  • Ayudar a su hijo a desarrollar resiliencia y fortaleza al:
    • Inscribirlos en actividades de equipo
    • Ayudándolos a hacer amigos
    • Animarlos a tener una relación saludable con un adulto cariñoso
    • Dándoles opciones